Querida amiga, ¡parece increíble! ¡Pero hemos llegado al final de este programa de capacitación! Al iniciarlo, nos pareció demasiado largo el camino, sin embargo, estás leyendo estas frases que son parte del último capítulo de esta hermosa jornada denominada ¡Certificado Internacional en Liderazgo! Hoy, tal vez, al mirar atrás, podrás hacer una recapitulación de lo que ha significado para tu vida personal y ministerial, el haberte enrolado en este programa. Tal vez, en algunas partes del camino, has sentido el deseo de dejarlo, de abandonar la tarea, porque se hacía pesado el seguir adelante, seguramente debido a diferentes circunstancias que abrumaban el panorama. Sin embargo, el hecho de que estés en esta instancia, significa que has sabido superar los escollos determinándote a finalizar este proceso. Todo se lo debemos a Él, a nuestro Señor Jesús, quien nos ha llamado a servirle y a través de herramientas como esta, nos ha capacitado para que nuestro trabajo sea más fácil y llevadero. Es que el Señor a quien llama capacita, empodera, le da regalos que son los que usamos para servirle. Probablemente podrás recitar junto conmigo el Salmo 126:6 que dice: “Las lágrimas que derramamos cuando sembramos la semilla se volverán cantos de alegría cuando cosechemos el trigo”, (TLA). Porque no siempre ha sido fácil, pero sin dudas siempre es reconfortante, y nos llena de gozo el ver los frutos del esfuerzo y trabajo realizado, porque eso significa que alguien, por haber encontrado a Cristo, ahora puede sonreír, tener esperanza y una vida mejor, y eso querida amiga, es impagable, vale todo el esfuerzo realizado, vale todo lo andado, vale todo lo sufrido. Ahora, mi querida amiga, es momento de felicitarte y decirte: mujer valiente y esforzada estás llegando a la meta y alcanzando el tan anhelado: Certificado Internacional en Liderazgo Ejecutivo del Ministerio de la Mujer.

Hola querida amiga, ha pasado ya un tiempo desde que comenzamos este maravilloso camino de capacitación. A través de transitar en él nos hemos conocido un poco más entre nosotras, creado lazos de amistad y compañerismo cristiano, por lo que son muchas las vivencias que podríamos compartir de lo experimentado hasta aquí. Lo más importante es que podamos comprender cuánto crecimos como personas, como cristianas y las vidas que hemos bendecido a través de las prácticas.

Como te dijimos desde un comienzo, el Señor te ha llamado y te está preparado para este tiempo, un tiempo que es precioso, que no podemos desaprovechar, ¡porque nuestra sociedad no puede esperar ni un minuto más a recibir respuesta a su clamor de ayuda! Acompáñanos nuevamente en esta experiencia CIL, descubriendo lo que el Señor te está llamando a hacer. Pon en práctica lo que aquí te proponemos y sé parte de la expansión del Reino de Jesús en tu comunidad.

En esta instancia, ya has cumplido con los dos primeros niveles del entrenamiento CIL del Ministerio de la Mujer, así que estás familiarizada con lo que estamos proponiendo en cada capacitación. Estamos seguras de que las nuevas propuestas incluidas en este material serán disparadores para mover tu creatividad en los desafíos a cumplimentar. A continuación te recordaremos la visión global del programa CIL y el propósito que nos impulsa a este esfuerzo llamado: Certificado Internacional en Liderazgo del Ministerio de la Mujer.